Acalasia

Acalasia significa “falta de relajación” y se refiere a un trastorno del músculo al final del esófago que no se abre normalmente durante la deglución. También se conoce como acalasia esofágica, cardioespasmo, o aperistalsis esofágica. Durante la acalasia, el músculo liso que es el responsable de la deglución pierde su tono muscular normal y el esfínter esofágico inferior no se relaja correctamente. El esfínter esofágico permanece parcialmente cerrado. La peristalsis normal se interrumpe y la comida no puede entrar en el estómago.

Una Miotomía Laparoscópica o de Heller modificada se considera el tratamiento de elección estándar. Se sospecha de enfermedades autoinmunes o de infecciones ocultas. La acalasia secundaria ocurre con ciertas enfermedades como la enfermedad de Chagas, la diabetes mellitus y algunos tipos de cáncer.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la Acalasia?

La acalasia se caracteriza por la dificultad para tragar, por la regurgitación y a veces por dolor en el pecho. La dificultad para tragar se llama disfagia y tiende a empeorar con el tiempo e implica la capacidad de tragar tanto sólidos como líquidos. Como esta disfagia se vuelve más pronunciada y el esfínter se vuelve menos sensible, la comida no digerida puede ser regurgitada y los pacientes experimentan pérdida de peso a causa de sus dificultades con la comida. Algunos pacientes de acalasia también experimentan tos cuando están acostados en posición horizontal y dolor en el pecho que puede ser percibido como acidez estomacal. Los alimentos y líquidos retenidos en el esófago puede accidentalmente entrar en los tubos de respiración, lo que se conoce como aspiración. El alimento aspirado alienta el crecimiento excesivo de bacterias en los pulmones y causa una enfermedad peligrosa llamada neumonía por aspiración.

Pruebas y Diagnóstico

Las pruebas específicas para la Acalasia son la ingesta de bario y la Manometría Esofágica. Además, la endoscopia del esófago, estómago y duodeno se realiza generalmente para evaluar cualquier lesión sospechosa y descartar la posibilidad de cáncer.

Manometría Esofágica

La Manometría también se conoce como estudio de la Motilidad Esofágica. Es una prueba ambulatoria que requiere un sensor de presión que se coloca dentro del esófago. Este sensor está contenido en un tubo delgado que se inserta a través de la nariz y pasa por el esófago.

Tratamiento Médico y Endoscópico

La cirugía es el tratamiento de elección para la Acalasia. Los medicamentos como los bloqueadores de canales de calcio o nitroglicerina reducen la presión esofágica inferior pero tienen una utilidad limitada. La toxina botulínica (Botox ®) inyectada en el esfínter esofágico inferior paraliza los músculos que no son capaces de relajarse adecuadamente. El efecto es temporal y dura aproximadamente 6 meses, pero causa cicatrices en el esfínter que pueden aumentar la dificultad de una miotomía de Heller posterior. La dilatación neumática utiliza la inflación enérgica de un globo para estirar y romper los músculos del esfínter esofágico. Cada dilatación conlleva un pequeño riesgo de perforación y hace que puede aumentar las cicatrices que también puede hacer más difícil una miotomía de Heller en el futuro.

Miotomía y Funduplicatura

La miotomía de Heller ayuda al 90% de los pacientes con Acalasia. Normalmente se practican cuatro o cinco pequeñas incisiones. Se divide el músculo grueso de la unión Gastro Esofágica para permitir el paso de la comida. Este se encuentra normalmente entre 4 y 6 cm desde la unión Gastro Esofágica.

Una  funduplicatura de Dor o una parcial se realiza generalmente para proteger la miotomía y prevenir el reflujo. Los pacientes suelen volver a casa después de uno o dos días en el hospital y se someten a una dieta blanda suave durante varias semanas a un mes.

Cambios en el Estilo de Vida

Los pacientes con Acalasia necesitan comer despacio, masticar bien y beber mucha agua con las comidas. Evitar comer antes de acostarse y elevar la cabecera de la cama ayuda a prevenir el reflujo y promueve el vaciamiento del esófago por gravedad. Los inhibidores de la bomba de protones pueden ser necesarios y es necesario evitar alimentos que pueden agravar el reflujo, tales como chocolate, menta, alcohol y cafeína.

Seguimiento

Incluso después de un tratamiento exitoso, la acción de tragar todavía puede empeorar con el tiempo. El esófago debe ser revisado periódicamente con ingestas de bario. La endoscopia periódica también es necesaria para comprobar los daños por reflujo, si queda sin tratar puede llevar a una enfermedad precancerosa conocida como esófago de Barrett o estenosis .