Método seguro y eficaz que consiste en la colocación de un balón en el interior del estómago que puede llenarse hasta 700 cc. de líquido. Se implanta y se retira por endoscopia. Su durabilidad es de 6 meses. Pensado para pacientes que necesitan perder de 15 a 25 Kg.

  • Adecuado para pacientes con IMC entre 28 y 30 con alguna patología asociada, y que se espere una mejora el tratamiento del sobrepeso.
  • Adecuado para IMC de 31 a 35  que hayan intentado otros métodos no intervencionistas, sin éxito.
  • Adecuado para pacientes con IMC >50 con alguna patología asociada, y que se espere una mejora de la pérdida de peso para poder ser sometidos a cirugía bariátrica.

¿Cómo actúa el balón intragástrico?

El balón intragástrico es un método seguro y eficaz que consiste en la colocación de un balón de silicona en el interior del estómago, que ocupa buena parte de su capacidad habitual, creando un doble efecto:

  • Proporciona sensación de plenitud al paciente. Cuando el paciente come “siente muy pronto que está lleno”, evitando comidas excesivas.
  • Disminuye la velocidad de vaciamiento del estómago, alargando con ello la sensación de plenitud, a lo largo de todo el día.

¿Cómo se pone y se quita el balón intragástrico?

  • “No es una operación”, el balón intragástrico se coloca en el estómago, a través de la boca, mediante una endoscopia con sedación anestésica.
  • Una vez el Balón está en el estómago, se rellena con suero fisiológico y azul de metileno, entre 400 y 700 cc, según las características de cada paciente.
  • El balón intragástrico sólo puede estar en el estómago durante 6 meses. Una vez pasado este tiempo, se extrae con la misma técnica descrita para la colocación.

¿Es una operación? ¿Necesito ingresar?

  • El proceso se realiza en una “sala de endoscopias” –no en el quirófano-.
  • Se realiza con sedación anestésica, que realiza un anestesiólogo (el paciente no tiene dolor, no nota nada ni recuerda nada).
  • Dura unos 30 minutos.

NO PRECISA INGRESO y el paciente puede volver a su domicilio pasados unos minutos de la colocación.

A pesar de ser un tratamiento no quirúrgico, el balón gástrico no está exento de riesgos.

Complicaciones por implantación o retirada del balón gástrico:

Están relacionados con la gastroscopia y la sedación necesaria para su colocación y retirada. El procedimiento es relativamente sencillo desde el punto de vista técnico, y en manos expertas las complicaciones son excepcionales. La entrada en el estómago con un endoscopio, es la parte más sencilla técnicamente dentro de todo el abanico de las técnicas endoscópicas. La colocación del balón no acarrea especiales dificultades si se utiliza la prótesis o dispositivos adecuados. La retirada, puede ser más difícil que la colocación  sobre todo cuando el paciente no se ha preparado adecuadamente para la prueba, o no ha seguido un mínimo de cuidados mientras llevaba el balón. Es importante tener dieta líquida estricta antes de retirarlo para evitar complicaciones.

Complicaciones y efectos secundarios tras la colocación del balón gástrico:

Entre los efectos secundarios están las náuseas y en ocasiones vómitos, deshidratación y dolor epigástrico que aparecen tras la colocación y que suelen durar entre 24 y 48 horas, muy ocasionalmente, si se prolongan estos vómitos, puede ser necesario el hospitalizarse para hidratar de forma intravenosa y de no ceder (en raras ocasiones) se decide la retirada del balón. Todos estos efectos suelen ser transitorios y se pueden paliar siguiendo las pautas del equipo multidisciplinar que debe controlar a estos pacientes. Se ha visto que el estado emocional es responsable de un gran parte de estos síntomas, por lo que resulta importante la preparación con la psicóloga bariátra para el manejo de la ansiedad lo que arroja excelentes resultados.

Complicaciones gástricas, durante el periodo que se lleva el balón gástrico:

Las complicaciones del Balón gástrico son muy poco frecuentes, pero hay que saberlas identificar para evitar situaciones potencialmente graves. Entre estas complicaciones cabría destacar: La irritación de la mucosa gástrica (gastritis), y excepcionalmente las úlceras y la perforación gástrica. Estos riesgos se evitan con un tratamiento antiácido potente, no ingiriendo analgésicos, ni antiinflamatorios, no fumar y un buen control médico.

La rotura espontánea del balón y la obstrucción intestinal consecuente, son excepcionales, especialmente si se usan los balones aprobados por la FDA americana, y se realiza un seguimiento del paciente.

  • Los balones de silicona, van rellenos de suero fisiológico y azul de metileno, que permitirían identificar una rotura o una perforación del mismo (el paciente nota que su orina adopta un tinte azulado) y por tanto su retirada mediante una endoscopia.
  • Es importante, respetar los tiempos máximos de estancia del balón en el estómago, y no retrasar la retirada.

En conclusión podemos decir que el balón gástrico es una técnica segura, con complicaciones poco frecuentes que debe controlarse por un equipo profesional multidisciplinar para optimizar la pérdida de peso y minimizar los efectos adversos y complicaciones. El Balón Intragástrico no es un tratamiento definitivo y por tanto el paciente puede recuperar el peso perdido, al tiempo de la retirada del mismo.