Adolescentes con Diabetes

La obesidad es cada día más alarmante en la población infantil que evoluciona hacia adolescentes obesos y por consecuencia a adultos obesos con todas sus consecuencias.

Actualmente los adolescentes con obesidad se están manifestando clínicamente con diabetes tipo 2 e hipertensión arterial de difícil manejo, maduración sexual adelantada, trastornos de la conducta alimentaria, problemas cardiovasculares, así como baja autoestima siendo víctimas de Bullying y rechazo en la sociedad.

Los adolescentes deben ser evaluados por un equipo transdisciplinario. El equipo de la Dra. Patricia Sánchez cuenta con un endocrinólogo pediatra que en conjunto determinan el mejor manejo para el paciente con el fin de otorgarle el tratamiento óptimo en el tiempo adecuado. Donde los objetivos iniciales luego de la evaluación es perder peso a expensas de grasa, lograr modificación de los hábitos de la alimentación involucrando a la familia así como un programa de actividad física y soporte psicológico. De primera instancia se debe agotar el tratamiento conservador, pero si el adolescente fuera candidato a una cirugía se le prepara para realizarla en las mejores condiciones con el mínimo riesgo. Las cirugías que pueden ser indicadas para el adolescente son principalmente la Manga Gástrica y el Bypass Gástrico. Tomando en cuenta que primero se agotará el manejo conservador y posteriormente se optaría por el quirúrgico.

¿Realmente debemos pensar en una operación de obesidad en adolescentes obesos? ¿A partir de qué grado de obesidad se debería utilizar?

Sí, cuando el niño tenga problemas psicológicos de difícil manejo o mala respuesta a psicoterapia, y con IMC superiores a 45-50.

  • En el periodo adolescente (>14 años), se utiliza el IMC de los adultos (IMC > 30 obesidad).

¿Son necesarias condiciones especiales en el niño y/o en su familia, para poder indicar una operación de obesidad en un adolescente?

Es muy importante la estabilidad y apoyo del entorno familiar y escolar del niño. El tratamiento psicológico familiar puede ser necesario con cierta frecuencia.

El control nutricional del adolescente tras la operación, es fundamental, y los controles sanguíneos pueden ser necesarios con más frecuencia que en el adulto.

¿Compensa el riesgo de la operación al beneficio conseguido?

Sin lugar a duda compensa el beneficio al riesgo, aunque es muy importante el control, la formación y el apoyo postoperatorio, del paciente y de la familia.